La Resaca de la burbuja inmobiliaria (27-03-2014)

El urbanismo descontrolado en SansenxoEn pocos sitios de Galicia se puede sentir un efecto más traumatico derivado de la explosión de la burbuja inmobiliaria que en el municipio de Sansenxo. Entre entradas y salidas en los juzgados, de miembros del anterior y actual gobierno, el pasado lunes se llevó a cabo un trámite simbólico en el pleno municipal al suprimir por unanimidad de todos los grupos la Gerencia de Urbanismo. El problema de Sansenxo no solo proviene de la gerencia que ha gestionado administrativamente todo lo relacionado con el ladrillo en los últimos 10 años, el problema siembra sus raices muchos más atras en el tiempo. Desde los años 60 , época del efecto Benidorm, descritos en un informe elaborado hace 50 años para un congreso judicial por el entonces magistrado Antonio Castro y el funcionario municipal Victoriano Otero, hoy jubilado, sobre el porvenir urbanístico de la ciudad, con un subtítulo,”Entre el feísmo y la impunidad”, que sirve también como conclusión del informe. Entre los ejemplos más palpables, el edificio que da la bienvenida a los visitantes a la entrada de la localidad, el edifico Herpi, mole de ocho pisos cimentada sobre la arena de la praia da Carabuxeira. Otro símbolo es el edificio de la Praza do Pazo, que muestra cómo levantar una plaza interior estilo barriada en el centro, justo a la espalda de un edificio señorial del siglo XVIII.

Eran tiempos de arbitrariedad que experimentaron una especie de parón en los noventa, una década movida en lo político.

La población oficial de Sansenxo es hoy de 17.604 habitantes y el presupuesto de 31,4 millones. El acelerón urbanístico dejó un reguero de resoluciones judiciales gravosas. La ampliación del puerto supuso 850.000 euros de multa por excesos en la construcción, previos a la adquisición municipal de las instalaciones pero asumidos por el consistorio con la compra. Las urbanizaciones proyectadas en el área de Monte Faro ya le han supuesto al Ayuntamiento otros 3,8 millones en indemnizaciones a la promotora, que corresponden a otros tantos ingresados en las arcas locales a cambio de renunciar a la obligación de construir viviendas públicas. Otra sentencia para una urbanización similar, esta vez de 4,8 millones, depende ahora de lo que el Supremo dicte. El polígono de Nantes, polo industrial proyectado durante la ola, está casi vacío. El Ayuntamiento quiere ahora soterrar su tendido eléctrico. Entre tanto, el Sareb, el banco malo, vende los terrenos para una urbanización de 14 hectáreas que iba a ser de 400 pisos y hoy acumula maleza. Además, los litigios suscitados solo entre 2006 y 2009 le supusieron al Ayuntamiento 900.000 euros en minutas, pagadas a un bufete externo.

En todo ocupó un papel protagonista la Gerencia de Urbanismo. El argumento utilizado en su momento para justificar su creación fue excluir los criterios políticos de las decisiones sobre la materia. “La gerencia debió ser un filtro, una especie de traductor de las decisiones políticas de Telmo Martín a lenguaje técnico”, opina el portavoz local del BNG, David Otero, que se estrenó con el documento recién aprobado. El edil recuerda que desde ahora y hasta el final de 2017 el Ayuntamiento tendrá que pagar 225.000 euros por trimestre para compensar excesos pasados.

Fuente: elpais.com